Se prepara un libro que recoge a los exiliados onubenses

Antonio F. Tristancho - 08/03/2010

Una de las consecuencias más dramáticas de la Guerra Civil que sacudió a España en el siglo pasado fue, sin duda alguna, el exilio que sufrieron miles de personas. Ha sido éste un episodio que no ha tenido mucho tratamiento investigador hasta la fecha, especialmente en lo que se refiere a la provincia de Huelva.

Este déficit va a ser resuelto muy pronto, cuando se publique el libro que está preparando Jesús Copeiro sobre el exilio de los onubenses tras la contienda fratricida. Este ingeniero de minas jubilado se propone alumbrar las amargas experiencias de más de 400 personas que tuvieron que marchar de sus hogares en nuestra provincia, buscando su salvación y el de sus familias más allá de nuestras fronteras.

La idea surgió a raíz de un viaje a Francia con motivo de entablar contacto con la viuda de un valverdeño que fue deportado al campo de concentración nazi de Mauthausen. Al regreso nació la necesidad de recopilar datos sobre los onubenses que pasaron por los campos de exterminio, pero el asunto se fue ampliando cuando en los pueblos que visitaba aparecían nombres de personas que habían salido de España a raíz de la guerra civil. Lo que se iniciara como una investigación parcial tuvo que ampliarse a todos los exiliados de Huelva.

La investigación se está realizando pueblo a pueblo, y a varios niveles, ya que es preciso rendir visitas a los Registros Civiles, Archivos Municipales, Archivo de la Diputación Provincial, Archivo Histórico Provincial y al Archivo del Ministerio de Asuntos Exteriores, en Madrid, especialmente importante para recabar información sobre los emigrados a México, adonde llegaron más de medio centenar de onubenses. El autor cree “un deber recordar a estos hombres y mujeres para las futuras generaciones, con el objetivo de que no caigan en el olvido”.

Hasta el momento ha recorrido 77 de los 79 pueblos que tiene la provincia de Huelva, recogiendo las vivencias de más de cientos de exiliados. La mayoría fueron a parar a Francia, pero otros muchos acabaron en Méjico, Venezuela, Chile, República Dominicana, Uruguay, Marruecos, Argelia, Inglaterra y Rusia, lugares que acogieron los sueños y las miserias de parientes y amigos de nuestros antepasados.

Sus familiares, una gran parte fuera de España, están colaborando eficazmente aportando datos, fotos y documentos. Entre los exiliados onubenses hay alrededor de una treintena que acabaron deportados en los campos nazis, otros se integraron en la Resistencia en contra de los alemanes, los hubo enrolados en la Legión Extranjera y también quien entró en París con las tropas del general Leclerc en agosto de 1944, liberando la ciudad.

El tema del exilio republicano en Huelva es un asunto ignorado, ya que hasta ahora la mayoría de las investigaciones relacionadas con la memoria histórica han recaído en los fusilados y en la búsqueda de las fosas comunes. Se están extrayendo datos asombrosos, como por ejemplo, varios casos de familias enteras que tuvieron que exilarse, como en Puebla de Guzmán, Tharsis, Galaroza, Valdelarco y La Palma del Condado.

En cuanto a la comarca serrana, se están dando casos muy interesantes de exiliados cualificados, como los poetas Miguel Pizarro Zambrano, de Alájar o Luís Fernando Pérez Infante, de Galaroza, así como numerosos cargos políticos o sindicales, como los alcaldes de Almonaster, Linares de la Sierra, Galaroza, Los Marines y Corteconcepción.

Uno de estos casos singulares es el de Francisco Pavón González, el último alcalde republicano de Galaroza, que gobernaba la localidad cuando estalló el golpe de estado fascista. Para reconstruir aquella etapa de su vida, Jesús Copeiro ha buscado la colaboración de la Asociación Cultural Lieva, que ha conseguido numerosos datos. Uno de sus socios, Francisco López Pavón, junto a su madre Aurelia, han facilitado información sobre la vida de su ancestro en el pueblo y, fundamentalmente, fotografías de este personaje con su familia, mientras que otro sobrino del alcalde, Francisco Tavira Pavón, ha aportado datos y direcciones de sus descendientes, hoy afincados en Francia.

De estas conversaciones ha surgido la idea de reconstruir los últimos años del periodo republicano en Galaroza, con datos de una memoria de obras y logros municipales procedentes del anterior mandato capitaneado por Luis Navarro, trágicamente fusilado en Fuenteheridos, junto con los más sobresalientes episodios del corto gobierno de Francisco Pavón. Este texto aparecerá en las páginas de la revista “Rumor de Aguas”, que edita Lieva.

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