Los campanilleros resuenan este sábado en Galaroza
Antonio F. Tristancho - 09/10/2009
Este año, los campanilleros vuelven a resonar en la madrugada de Galaroza, con un paseo por el pueblo este sábado día 10 a partir de la medianoche. Se trata de una de las tradiciones que se conservan en este pueblo serrano, que consiste en una rondalla que surca sus empedradas calles a principios del mes de octubre con sus cantes y sus instrumentos típicos. Esta celebración estaba vinculada con la festividad del Rosario y había caído en desuso, aunque siempre era recordada a través de cánticos y letrillas no olvidadas.
Este año, la ronda ha tenido que ser dividida en dos días, ya que el pasado día 3 se dedicaron a visitar Navahermosa, ante la clara vinculación de esta pedanía cachonera con la fiesta de los campanilleros por ser la vírgen del Rosario la patrona de esta localidad. Cuando terminaron su labor, volvieron a Galaroza para recorrer una parte del pueblo y continuar este sábado con el resto.
Desde hace unos años, el Coro Nuestra Señora del Carmen ha rescatado esta tradición y la ha mantenido con un elevado nivel de prestigio. Es este grupo el que ha recogido el testigo de personas individuales que se juntaban esporádicamente y que intentaban que no se perdiera la actividad. Ahora se ensaya previamente y se lleva un guión bien diseñado, contribuyendo a que nuestro pueblo sea uno de los pocos en la sierra que mantienen con mucha dignidad esta costumbre.
Los recorridos se inician normalmente a la 1 y media de la noche, tal como reza la famosa copla, para terminarlos al amanecer. En este andar las calles cachoneras, el grupo se encontrará con los habituales vecinos que abren sus casas de par en par a pesar de la hora intempestiva para ofrecerles un dulce y un licor. También los lugares visitados aportan mucho a este paseo, como por ejemplo, zonas tan emblemáticas como La Era, donde la magia del sitio envuelve los acordes de los cánticos y de las músicas.
Entre lo más colorido de la función se puede destacar el mantenimiento de instrumentos específicos para la ocasión, ya que además de guitarras y bandurrias, se pueden escuchar los sonidos del triángulo, la botella de anís, el almirez, las campanillas, el pandero, la esquila o la cántara que recibía los zapatazos de la alpargata.
Todos los cachoneros recuerdan letras como “Cuando vino Felipe el segundo…”, que alude a la Peña de Arias Montano, o “450 escalones tiene la escalera que vamos a subir…”, canciones que forman parte ya del acervo popular.
La relación de algunos componentes de este coro con la asociación Sanicher ha alumbrado nuevas canciones compuestas con gran sentimiento y que recuerdan la labor de este colectivo en defensa de los niños desfavorecidos de Bielorrusia. De esta forma, este año se cantará una coplilla compuesta por José Fernández Tristancho, que reza:
“Cachoneros que vais acogiendo en vuestro corazones
testigos del horror.
Le ofrecéis una nueva vida
llena de cariño y de ilusión”.
En definitiva, otra tradición que se mantiene en Galaroza y que se recuerda en esos días de Octubre gracias a la labor del Coro Ntra. Sra. Del Carmen.
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